domingo, 22 de marzo de 2015

Johan Sebastian Bach

Ayer se cumplieron 330 años del nacimiento de uno de los más grandes músicos de la historia: Johan Seastian Bach (21 de marzo de 1685-28 de junio de 1750). Bach fue un hombre que definió una era. La música barroca del siglo XVIII y toda la música por venir tuvo sus influencias. Fue Bach quien sacó al sistema de afinación de su "perfección" natural y creó el sistema temperado. Para entender esto, sería útil una pequeña explicación.
Pitágoras estipuló que si se tensaba una cuerda y se hacía vibrar, produciría un sonido determinado. Si se tensaba una cuerda de la mitad de la longitud de la primera, se tensa y se hace vibrar, se obtendrá el mismo sonido que con la cuerda original pero una octava más agudo. Podemos verlo en el teclado de un piano con facilidad: si presionamos la tecla Do, 6 teclas blancas después, aparecerá otro do, más agudo que el anterior y así sucesivamente. Con el sistema de Pitágoras, se puede dividir la distancia entre una nota y su octava en 12 mitades de tono o semitonos, con la misma distancia física entre sí. Esto produce una escala de 12 semitonos o 7 tonos completos. Este sistema se utilizó para afinar todo instrumento construido desde la época de Pitágoras hasta que Bach decidió terminar con ello. La razón por la cual Bach quería deshacerse de ese sistema era que su música se lo exigía. Bach quería que sus piezas se pudieran tocar en todos los 12 semitonos de la escala y que sonaran igual, sin embargo, descubrió que al hacer esto, el sonido era insatisfactorio y si hubiera sido mexicano habría dicho "achiclosado". Esto era porque la distancia entre cada semitono es físicamente igual, perfecta, si se quiere. Esa perfección hacía que al sacar una pieza de su tono original, perdiera su perfección. Fue entonces que Bach "desafinó" y eliminó la distancia perfecta entre cada semitono. Bach le llamó a este acto "Temperamento". Él le daba temperamento a sus instrumentos a través de modificar mínimamente la distancia entre estos tonos para que fuera mayor en algunos casos y menor en otros. Con esto, al sacar una pieza de su tonalidad original, su perfección se mantenía aún así se tocara en otro tono. Por ejemplo, en vez de tocar un preludio en Do mayor, lo hacía en re bemol mayor y sonaba prácticamente igual, sin "achiclosamiento" (término acuñado por el gran Maestro Guillermo López Hinojosa).
Bach compuso para probar esta teoría su serie "Das wohltemperierte Klavier" o Clave bien temperado, una serie de 48 preludios y 48 fugas en los 24 tonos mayores y menores, que se pueden tocar en cualquier otro tono y sonarán igual.
Durante su vida Bach compuso más de 1,100 obras, desde fugas para órgano solo, conciertos para pequeñas orquestas, largos oratorios acerca de la Pasión de Cristo y suites para instrumentos solos. Bach tomó las reglas del barroco y las convirtió en un arte único, que inspiraría a la mayoría de las generaciones de músicos por venir, como Beethoven.
Bach jamás dejó de experimentar con la música, componiendo obras "en cangrejo". Estas obras son interesantes en el sentido de que si se tocan de atrás para adelante, o como están escritas originalmente, o volteando la partitura o poniéndola en espejo, la melodía será siempre la misma.
Un ejemplo:
Bach murió sin aceptar el piano, por su "delicadeza innecesaria" ya que Bach estaba acostumbrado al clavecín o al órgano, aunque, la mayoría de sus trabajos se tocan hoy en día en piano.
La última composición de Bach fue "El arte de la fuga" en una época en la que la fuga ya estaba pasada de moda. Se trató de una hermosa manifestación de la experiencia de toda una vida, intentando dar al mundo la fuga más perfecta.
Le dejo a mi querido lector la obra inconclusa del "Padre de la Música" el Arte de la Fuga de Johan Sebastian Bach. Le deseo todos los beneficios de la vida.

domingo, 15 de marzo de 2015

Arte de marfil, pasiones y vacunas

La primera temporada 2015 de la OFUNAM ha llegado a su fin, por lo que mis comentarios acerca de esta orquesta serán silenciados, por lo menos hasta que anuncien los programas para la segunda temporada del año. El último concierto fue interesante, siendo la obra de duración media música de cámara. Valdría la pena aclarar a lo que me refiero con "duración media". Las orquestas, por lo general, tocan tres obras: una al principio, corta, generalmente una obertura o un poema sinfónico corto, esta sección breve dura usualmente menos de 15 minutos. En segundo lugar tocan una obra de una media hora de duración, generalmente un concierto para solista y orquesta. Lo usual para esta sección de duración media es alrededor de 30 minutos. Después de esto viene un intermedio, de entre 15 y 20 minutos, que da paso a la obra de duración larga, casi siempre una sinfonía. Esto no es una regla, pero es lo más usual de los programas de las orquestas. Tras este breviario, me gustaría mostrar algunas fotografías de la exposición "Marfil de Asia" en el museo Soumaya. Agrego las fotografías en un su exorbitante tamaño original para lograr apreciar los detalles. Estas tres obras hechas únicamente con marfil, están compuestas por numerosos colmillos de elefante (la terrible verdad acerca de esta forma de arte). En la primera pieza podemos apreciar un carruaje real  tirado por un ave Fénix (aunque parezca un gallo).
 
En esta otra pieza apreciamos a varios Budas, con la suástica en el pecho, símbolo que se estigmatizó tras su uso por los Nazis, aunque en realidad su origen es de humildad y buena suerte en las culturas indias y budistas.

 Finalmente una gran torre con centenares de detalles, destacando dos dragones gigantes que protegen sus lados.
 
 
 
Otra de las piezas que más disfruté en mi breve visita al museo fue la de "La Pasión" de Miguel Ángel. Una pieza que se exhibió por primera vez en la Basílica de San Pedro. Se dice que quienes admiraron la pieza comentaban que no podía ser obra de un artista tan joven, por lo que, enfurecido, Miguel Ángel se escabulló durante la noche y firmó su nombre en las ropas de la Virgen. Es de las pocas obras que conservan su nombre.


 
Cambiando drásticamente de idea, del arte a la medicina, el otro día me encontré con un artículo de una página "orgánica" titulado "10 razones por las que no debes de vacunar a tus hijos" donde se enumeraban 10 verdades modificadas para hacerlas parecer cosas malas, basándose en la desinformación. Por ejemplo: "Las vacunas contienen Organismos Genéticamente Modificados" nombrado como pecado capital en el mundo de lo "orgánico". Los organismos genéticamente modificados están más cerca de lo que nosotros pensamos. Si observamos el maíz que comemos, fue genéticamente modificado por los Mexicas, no mediante técnicas de biología molecular, sino simplemente resembrando aquellas mazorcas que se adecuaban más a sus necesidades. Otro ejemplo son las zanahorias anaranjadas que tenemos actualmente. La zanahoria es naturalmente un tubérculo de color violeta. Unos granjeros de los países bajos se encontraron con unas cuantas zanahorias anaranjadas en su huerto y, siendo este el color nacional de este lugar, resembraron las zanahorias anaranjadas y se volvieron más populares. Ahora bien, es cierto que las vacunas contienen organismos genéticamente modificados, algunos naturalmente, otros a través de técnicas de biología molecular. Un ejemplo de modificación natural es el del Bacilo Calmette y Guerin, aquel contenido en la vacuna en contra del a tuberculosis miliar y meníngea. Los biólogos franceses Calmette y Guerin aislaron una cepa de M. bovis y fueron resembrando esta bacteria hasta que perdiera su patogenicidad, creando la vacuna. Ejemplos de organismos modificados con biotecnología son los contenidos en la vacuna contra la hepatitis B, en la que se elimina el virus de la capa que lo protege, quedando sólo en la vacuna la capa inerte y benigna de este organismo, con lo que la vacuna genera en quien la recibe anticuerpos en contra de la cubierta del virus, otorgando inmunidad. Otra cosa que mencionaba este artículo es que contienen adyuvantes (otras sustancias para ayudar al contenido de la vacuna a distribuirse por el cuerpo) que son tóxicos y venenosos, como el glutamato monosódico. Este compuesto se encuentra en productos para consumo humano, es un potenciador del sabor, un sazonador. Se utiliza desde salsa de soja hasta las papas fritas embolsadas que tanto se venden. En las vacunas se utiliza en cantidades mínimas para alargar la vida útil de la misma y protegerla ante cambios de temperaturas. Se discute si es dañino para la salud, pero mientras se llega a la respuesta, habrá gente que no vacuna a sus hijos porque contienen veneno pero les compran refrescos color rojo o cocinan con caldo de pollo en polvo. También mencionaba que causan autismo. Desafortunadamente en la década de los 90's un médico británico publico en la revista médica The Lancet que había demostrado la asociación de las vacunas con el autismo, en un estudio con 11 pacientes con datos falsos. La revista Lancet ha desacreditado el estudio y este médico ha perdido su licencia médica por alimentar al mundo con mentiras. Mi opinión al respecto es clara: las vacunas han logrado controlar enfermedades que antes de su llegada eran razón para mortalidad infantil por lo que deben de seguir siendo administradas. Desafortunadamente, el movimiento anti-vacunas ha logrado que existan brotes de enfermedades potencialmente prevenibles como el sarampión y las paperas. Le dejo, mi querido lector, un cómico video acerca de este tema, en la que los ilusionistas Penn & Teller comentan sobre el movimiento anti-vacunas. Me despido no sin antes desearle que disfrute de todos los beneficios de la vida.
 

 
 

domingo, 8 de marzo de 2015

Mujeres de la música clásica

En el marco del día de la mujer me gustaría dedicar este blog a las mujeres de la historia de la música, que desafortunadamente fueron pocas no por falta de talento, sino por no contar con las facilidades para dar a conocer su gran alma artística.
Quizás el ejemplo más famoso es el de Clara Wieck (1819-1896), mejor conocida como Clara Schumann, esposa del renombrado compositor alemán Robert Schumann (1810-1856).
Clara estudió piano y componía antes de conocer a Schumann, llegando a tener cierto renombre. Tras su matrimonio con Robert, su música se dio a conocer aún más, al igual que su innato talento con el piano. Su fama fue tal que cuando Robert no se pudo dedicar al concertismo por un accidente que él mismo provocó en sus manos, Clara se convirtió en la pianista oficial de toda la música de Robert. Él mismo sintió una envidia hacia Clara expresada en numerosas cartas en las que decía cosas como: "No es posible que yo, Robert Schumann me he relegado a ser en todos los estrenos y conciertos de mi música, el 'esposo de Clara'". Se dice (extraoficialmente) que mucha de la música de Robert Schumann tiene correcciones hechas por Clara. Tras la prematura muerte de su esposo, Clara continúo por su camino musical y se dedicó a la docencia, habiendo pasado a la historia como la mejor pianista del siglo XIX.
Le comparto, mi estimado lector, una obra de esta gran artista, compuesta cuando Clara tenía sólo 14 años. Muchos dicen que la razón por la cual dejó de componer fue para no opacar a Robert.
 
Otro ejemplo de una mujer extraordinaria en el mundo de la música, este bastante injusto, es el de Fanny Mendelssohn (1805-1847),
hermana de Félix Mendelssohn (1809-1847). Fanny fue educada musicalmente con el mismo rigor y las mismas oportunidades que Félix, pero al momento de querer emprender una carrera en la música, su padre se limitó a comentarle: "Habrás de ser una ama de casa, tu talento con el piano es sólo para entretener a las visitas de tu esposo". Desafortunadamente Fanny escuchó a su padre y puso en pausa su sueño de dedicarse a la música. Logró conseguir cierta fama por composiciones para piano y algunas oberturas gracias al apoyo de su esposo, quien consideraba que la mujer debería de tener las mismas oportunidades que el hombre. Esta mentalidad adelantada a su tiempo logró que Fanny se hiciera un nombre en el mundo de la música. Su prematura muerte fue una lástima, ya que no sólo se fue su talento, sino que por la misma razón su hermano murió el mismo año.
Comparto ahora música de esta maravillosa pianista.
Mi lista sólo incluye a dos grandes mujeres en la historia de la música, ya que no podría abarcar la lista que se extiende a más de 250 nombres, 8 de ellos mexicanos, como Marcela Rodríguez, vanguardista compositora de la música mexicana.
Me despido de mi querido lector deseándole disfrute de todos los placeres de la música.

domingo, 1 de marzo de 2015

De franceses, chinos y carreras

 
 
 
 
El viernes tuve la oportunidad de ver la película "La famille Bélier". Es una cinta muy entretenida, de cierta manera tierna y divertida. No la relataré aquí ya que realmente le recomiendo a mis lectores que vayan a verla. Comentaré, sin embargo, que es una historia que gira alrededor de la música y de las dificultades de una discapacidad subvalorada: la sordera. También me gustaría comentar que, para ser cine francés, las escenas de índole sexual se reducen a sólo una, que, pensando en las películas francesas que he visto últimamente (exceptuando Amour) es un mínimo. Una película muy recomendable, de buen gusto (teniendo una mente abierta para la comedia francesa) y con una trama que se mueve fácilmente.
Finalmente les comparto a ustedes, mis queridos lectores, la canción clave en la película, "Je Vole" de Michel Sardou, interpretada por "Louane", a mi juicio una hermosa canción con un enternecedor mensaje y una melodía pegajosa.
 
El sábado, como de costumbre, asistí al concierto de la OFUNAM, que ofreció en esta ocasión música tradicional y contemporánea china. Una experiencia interesante ciertamente, ya que la programación tenía un orden peculiar: primero, una pieza ultramoderna, con instrumentos tradicionales, luego una pieza del siglo III y luego de nuevo 2014. Esto se repitió hasta el final del programa. Actuaciones maravillosas de las invitadas para tocar la Pipa (instrumento similar al laúd, de sonido un poco más estridente), el Sheng (instrumento de aliento con sonido similar al acordeón compuesto de varios tubos de distintas longitudes, cada uno con una caña que se hace vibrar individualmente) y el Gu-Zheng (un instrumento similar al salterio de sonido dulce, tocado con uñas metálicas, capaz de cambiar su afinación con la manipulación de las cuerdas) de las cuales mis favoritas fueron las melodías tradicionales, no por ello carecen de interés "Sonidos del Tíbet" compuesta en 2012 por Wenjin Guo o "A través de los cielos" de Wenchen Qin. Este concierto fue la clausura del Segundo Festival de Música China organizado por la UNAM y la División de Estudios Mexicanos de China, por lo que se trató de una gala para lucir lo más bello e interesante que la música china tiene para ofrecerle al mundo. Me decía un amigo que me acompañó el día de ayer al concierto: "Finalmente puedo decir que algo bueno ha salido de los etnomusicólogos", refiriéndose a los colegas de la Facultad de Música, antes Escuela Nacional de Música de la UNAM que estudian la música folklórica como profesión, pero que, a su juicio, fallan en darla a conocer. Ciertamente han dado una vuelta en la dirección correcta con este concierto que intenta difundir la música folklórica de un país tan culturalmente rico como China. Un defecto tendría que tener, claro, y fue la relativa inaccesibilidad a la música más contemporánea que fue mostrada, ya que ocasionalmente era difícil encontrar el <<arte>> en música tan compleja. Llegué a comentarlo con mi estimado colega: "Guo cita a Stravinsky en algunos pasajes, en otros, hace referencia al sonido que produciría una ardilla al ser víctima de una podadora de pasto". Espero no enfurecer a mi audiencia más vanguardista, pero tengo con qué defenderme ante semejante aseveración: bastará con comparar "Sonido del Tíbet" de Guo con "Los valles de los pinos que murmuran" de Guoping Jia. Ambos músicos se criaron en la misma época por lo que sus influencias musicales, si no las mismas, habrán de ser parecidas, pero Guoping Jia supera musicalmente a Guo en el manejo de la instrumentación y la expresión musical. Ambas son piezas ultramodernas, compuestas en 2012 y 2014 respectivamente, pero es notoria la superioridad de la musicalidad de Guoping Jia. Es sólo una humilde opinión, me encantaría compartir la música que presencié para que mis lectores me comentaran su opinión, pero no hay versiones disponibles en el internet, o por lo menos, no de fácil acceso sin hablar chino. De cualquier forma, comparto un video con música tradicional interpretada al Gu-Zheng.
 
Ya para finalizar, quiero compartir mi experiencia del día de hoy: una carrera de cinco kilómetros por una ruta un tanto escabrosa, por lo que la satisfacción de cruzar la meta tras una vuelta olímpica a un estadio universitario es simplemente vigorizante. Les recomiendo a mis lectores que aún no lo han hecho, que desempolven sus zapatos para correr y le den una vuelta a la manzana para mejorar su salud y llenarse de energía. Me despido esperando no sean víctimas de personas malintencionadas en su redescubrimiento del ejercicio (ya que he sido víctima de un robo desafortunadamente) y les deseo que gocen de los mayores placeres de la vida. 

domingo, 22 de febrero de 2015

Febriles sinfonías


Esta semana, después de trabajar en el Hospital Pediátrico de Legaria, tuve la misma suerte que uno de mis pacientes, contrayendo una infección respiratoria de las más vulgares: Faringitis. De cualquier forma, siendo de la corriente nihilista de la terapéutica médica, esperé a sentir una declaración de guerra de este virus que revoloteaba por mi sistema antes de ingerir fármacos. Dicha declaración se hizo esperar, para llegar en un momento bastante curioso.
El día de ayer, junto con varios colegas muy estimados, fui a ofrecer servicios de salud gratuitos a la comunidad de "El mirador" en Huixquilucan, Estado de México. El frenético ritmo de estas prácticas médicas hacen que una faringitis pase a segundo plano. No fue sino hasta el final de la jornada de salud, por la tarde, que comencé a sentirme más extraño de lo habitual (mis lectores asiduos sabrán que eso es aún más raro dentro de lo raro). Durante el concierto de la OFUNAM de esa noche, tuve fiebre, lo que modificó la forma en la que experimenté la música. La cabalgata de las Valquirias de Richard Wagner (1813-1883) no podía ser más adecuada para mí en esos momentos en los que mi cuerpo se torcía de formas extrañas ante la fiebre. Las valquirias, guerreras de la mitología nórdica, se encargaban de llevar los cuerpos de los grandes héroes de guerra fallecidos en batalla, para trasladarlos al Valhalla, el palacio de los dioses nórdicos, para que los acompañasen en el Rágnarok, la batalla del fin de los tiempos. Con una fiebre que incluso calentaba mi ropa, sentía a las valquirias cabalgar cerca de mí, discutiendo entre ellas si era lo suficientemente digno para unirme a Odín en el Valhalla.
Después me acogió entre sus brazos la octava sinfonía de Antonín Dvorak (1841-1904) la que para muchos es la mejor de su catálogo, no la más conocida pero sí la que se aproxima más a la perfección musical.  Perdido entre la fiebre y la música tuve una experiencia ensoñadora en cierto sentido, donde me acerco febril sobre mi última sinfonía, plasmando el conocimiento de toda una vida en la partitura que escribo. Cuando a luz del sol se filtra por postigos, la vida se me escapa y mi cuerpo rueda por el suelo, ya sin vida, dejando inconclusa una sinfonía. Muy de arte romántico, he de añadir.
En fin, querido lector, le deseo al despedirme tras esta corta edición de MusArtMed que disfrute de todos los beneficios de la vida.

domingo, 15 de febrero de 2015

Águila o sol, un poco de sinestesia y Rachmaninov



El otro día, si ganaba el volado tendría otra bolsa de papas con limón, sin costo, desafortunadamente escogí sol. No me decepcioné al ver el águila, ya que de cualquier forma, esa moneda era cambio mío a fin de cuentas. Son estas pequeñas cosas que realmente uno ya no espera encontrar en la ciudad, pero siempre es grato ver que aún existe ese folklor por las calles de México.
Por otra parte, andaba en boca de algunas personas un show de luz y sonido conmemorando el aniversario de alguna institución, sin embargo, fui testigo de uno mejor. Nuevamente la OFUNAM me sorprende, al interpretar la no muy conocida "sinfonía" número 5 de Alexander Scriabin (1872-1915).
Sinfonía entre comillas, ya que sin división entre movimientos y modestos 24 minutos, se trata más bien de un poema sinfónico dedicado a Prometeo, aquel que robara de los dioses griegos el fuego. En esta obra, Scriabin quería regalarle al mundo lo que para él era la música. Scriabin asociaba mentalmente los sonidos con colores, por lo que interpretar o escuchar cualquier tipo de música se convierte en una experiencia extraordinaria, al poder visualizar colores ante estímulos sonoros.
A este fenómeno se le denomina sinestesia. Se define como la asimilación conjunta de distintas sensaciones provenientes de sentidos diferentes. Otro ejemplo es el de saborear sonidos o predecir el sabor de algo a través del tacto. Scriabin mismo escribía acerca de estas sensaciones, explicando que cundo se sentaba al piano, cerrando los ojos, ante él se manifestaba una paleta de hermosos colores, algunos incluso que no podía reproducir físicamente. Fue entonces que decidió compartirle al mundo lo que veía con su música. Encargó la fabricación de un teclado que pudiera reflejar luces sobre el escenario y un coro vestido de blanco. Desafortunadamente, su sueño no se cumplió, ya que el día del estreno de la sinfonía el teclado no funcionó, y poco antes de morir sólo se logró reflejar luces lentamente sobre un trapo encima de la orquesta. Decepcionante para Scriabin nunca poder presenciar su sueño hecho realidad, pero hoy, con la tecnología moderna, podemos dotar salas de conciertos con centenares de luces para tener una experiencia sinestésica fantástica.
Dicho y hecho, la OFUNAM interpretó ayer la sinfonía no. 5 de Scriabin con un maravilloso juego de luces logrando implantar en mi memoria para siempre el recuerdo. Lo hizo más dulce aún el hecho de que el programa comenzara con mi concierto para piano favorito: el segundo de Sergei Rachmaninov (1873-1943).
Una de las piezas más apasionantes de la historia pianística, favorita de expertos y no conocedores. El concierto representa el triunfo de Rachmaninov sobre su depresión y alcoholismo y el comienzo de una prolífica era para su composición, dando al mundo un éxito tras otro.
Me despido dejando para su deleite dos excelentes versiones del concierto y también deseando disfruten de todos los beneficios de la vida. Una con Rachmaninov mismo al piano https://www.youtube.com/watch?v=pBx-tr1FDvY  y otra con Sviatoslav Richter, una de mis versiones favoritas por su gran energía y sensibilidad.




 
 
(Por alguna razón, para la versión de Rachmaninov habrán de hacer clic en el enlace directamente, ya que no se puede colocar en mi blog como video. Víctima de la tecnología...)

domingo, 8 de febrero de 2015

Silencio

Ha llegado  la hora de una nueva entrada para este blog. Quisiera hablar de la ausencia de sonido: el silencio. ¿Por qué es importante el silencio? Verán, el día de ayer me encontraba en la Sala Nezahualcóyotl disfrutando el cuarto programa de la temporada 2015 de la OFUNAM por alguna razón nunca me había topado una serie de personas tan groseras en esta recinto. Impresionante fue escuchar que en todas direcciones se encontraba gente hablando como si se encontraran en una cafetería mientras el director está interpretado de manera magistral la cuarta sinfonía de Schumann. Llegó el ruido a tal punto que decidí aproximarme a la persona de la fila de enfrente y tocar su hombro gentilmente para llamar su atención; una vez que este hombre volteó, coloqué mi dedo índice sobre mis labios para que guardara silencio. Su respuesta fue bastante grosera: me miró entornando sus ojos e hizo una mueca de disgusto y continuó hablando. Afortunadamente desistió de esta grosera práctica y fielmente guardó silencio. Ahora, si le preguntara yo a mis amigos más liberales del ramo me dirían que a fin de cuentas los neófitos también pagan boleto, como creo haber ya comentado en este blog anteriormente, sin embargo esto no se trata de aplaudir entre los movimientos, se trata más bien del respeto que se le debe de guardar al intérprete que está frente a nosotros. Piénsenlo fuera del contexto de la música de concierto a nadie le gusta que la gente esté hablando en un cine, en el teatro, incluso en cosas más banales, si alguien está viendo la televisión y alguien habla por teléfono obtendrán un siseo. ¿Por qué es importante el silencio? El silencio es importante porque en determinados contextos representa respeto, por ejemplo al escuchar atentamente un profesor, a casi un centenar de músicos interpretando una sinfonía o simplemente respeto a las personas que asisten con nosotros a ver una película en el cine. El silencio es la ausencia de sonido y ¿qué pasa cuando hay música y alguien más habla? Para mí el silencio propio de la música es interrumpido. Yo quiero preguntarme algo ¿por que el silencio se extraña tanto pero se practica tan poco? Es un hecho que el silencio es importante, dice la filosofía china: "te arrepentirás mil y una veces de haber hablado pero nunca te arrepentirás de haber callado". Esto naturalmente no se trata del contexto de defender a una persona, por ejemplo, ya que cuando estemos ante una injusticia lo más importante es hablar y detenerla; sin embargo en un espectáculo como este no es el momento ni el lugar para platicar y platicar sin fin. Simplemente lo que yo opino es que todo tiene su lugar y su tiempo, pero basta de quejas. Desde que empecé el blog no he escrito ni una sola entrada relacionada con medicina. Mi blog promete música arte y medicina por lo que en la segunda mitad de esta entrada, después de la quejumbrosa introducción, comentaré acerca de cómo es que escuchamos. Tanto hablar del silencio hace pensar en cómo es que nosotros percibimos el sonido o quizás soy sólo yo, ya que si algo me fascina en el mundo de la medicina, es la fisiología de la audición. Es uno de los sentidos más especiales que tenemos, nosotros lo damos por hecho, pero realmente el oír, al igual que ver, es una bendición y es algo digno de admirar. Habrá que recordar para entonces que el sonido es una forma de energía: energía sonora y al igual que otras tipos de energía necesita de un medio para transmitirse. El medio que más comúnmente transmite el sonido es el aire sin embargo es uno de los medios menos eficientes para transmitirlo. Pensemos en una fuente de sonido: imaginemos a un trompetista. Las vibraciones de los labios del trompetista en la boquilla de la trompeta son magnificadas a través de todo el cuerpo del instrumento y finalmente salen por la campana. }es entonces que esa energía sonora viaja desde la a el final de la trompeta hacia nuestros oídos por medio del aire. Nuestras orejas, con una forma tan peculiar, tienen la función de amplificar el sonido que llega y de transmitirlo hacía el conducto auditivo externo. 
Luego, el sonido viaja hacia el tímpano o membrana timpánica, cuando éste choca contra la membrana timpánica esta vibrará con la misma frecuencia del sonido emitido. Las vibraciones harán que a su vez vibren los huesecillos del oído: el martillo el yunque y el estribo. Esas vibraciones que se han transmitido desde la membrana timpánica hacia el final de los huesecillos del oído hará vibrar entonces un líquido llamado endolinfa que se encuentra en el oído interno. Ese líquido contiene sales que, al r recibir la vibración en el líquido van a moverse con la misma forma que se mueve la energía sonora. El producto del movimiento de estas sales dentro del líquido endolinfatico hará que se muevan en determinada dirección unas pequeñas células con forma de pelos llamadas células ciliadas. Estas células tiene diferentes formas y tamaños y sólo van a ser movidas cuando se estimulan por una frecuencia específica. Existen células para frecuencias agudas y frecuencias graves. Una vez que las células específicas para el sonido que acabamos de transmitir a través de toda esta vía se muevan, van a producir un impulso nervioso, es decir, energía eléctrica que va salir hacia las neuronas del octavo nervio craneal llamado coclear.  A partir de ahí, el impulso eléctrico viajará al cerebro para ser interpretado como un sonido. Después de esta larga explicación de cómo es que nosotros escuchamos, podemos entender entonces lo fantástico que es el sonido y por ende lo valioso que es el silencio. Me despido esperando no dejar a mis lectores confundidos ante el primer dejo de ciencia en un blog meramente artístico, pero a fin de cuentas estoy dando lo que prometo. Me despido no sin antes desearle a mis queridos lectores que disfrutan de todos los beneficios de la vida.